Imagen: Nelson Gómez - Diario El Tiempo
"y una historia más entre los dos así moría, y me cansé y como yo, también sentías que era cosa de quien tuviera iniciativa, Como partida de ajedrez reina caía, blanca reina, negro parado, jamás lo aceptarías" Cobarde - Grupo Niche (Etnia - 1995)
Soy de los que cree que la cobardía no va ligada a la poca respuesta ante una situación violenta o a una afrenta elevada con alevosia, sino a la escasa gallardia y criterio para asumir compromisos, acciones y consecuencias ante las propias decisiones.
A veces no está mal entrar a un confrontación, es hasta sano, si del instinto de supervivencia se trata. Lo que sí me parece ruin, lo que sí me rompe las pelotas, es tener cerca a alguien que pasa su vida escabulléndose de ponerse al frente de sus yerros, de sus palabras, de su actuar. Eso no solo es cobardía, es una supina inmadurez, es una vía al infantilismo.
Y lo que ayer hizo América de Cali en la cancha del Nemesio Camacho fue un acto cobarde, pueril. Una ofensa para aquellos que, con la ilusión de manifiesto, lucieron orgullosos su camiseta, creyendo que, quienes la representan, tendrían la ardentia de buscar un resultado que lo depositara en semifinales.
Ja...Craso error. Ayer no se vio más que un planteamiento timorato, pensando tal vez en buscar los penales.
Un equipo que, en 45 minutos, solo hizo un remate que terminó en el caño de la 30, una caterva de errores tan asumidos, tan cantados, que demuestran el poco trabajo de la semana en Cascajal, unos futbolistas sin peso, sin fuerza testicular, entregados en bandeja al fútbol del rival, y una dignidad arrastrada, como ya esta institución nos regala como costumbre.
Un cuadro que saca todo lo anterior en 90 minutos, no merece más que el oprobio qué se terminó comiendo anoche. No hay manera de lavar la cara a semejante humillación, pero América, desde su estamento directivo, es tan cobarde, que todo quedará en mensajes vacíos, post de Instagram, y anuncios de patrocinio - Qué debieron llegar hace tres meses, para hacer más visible y risible la ineptitud puertas adentro - para intentar apalear con gotero un incendio que ya consume la casa entera.
Me queda traer a colación lo que, por allá a mediados de marzo, era tema de debate con el señor Steven Cardona. ¿Cuándo se van a mandar la cagada del semestre? ¿Cuál va a ser la noche para mandar todo al cadalso?. Pues, amigo lector, amiga lectora, sume la de anoche ante Santa Fe a la lista: Como ante el DIM en 2022 ||, Millonarios en 2023 l, el mismo DIM en 2023 ll, Alianza en Copa Suramericana 2024, Once Caldas en 2024, los verdes en la ida de la final de Copa en 2024, y las semis de 2025, Junior en 2025 ll...
Y así vamos, dando palos de ciego, sin un rumbo, sin un norte, esperando que algún día el fútbol se acuerde de nosotros, a ver si por fin nos permite sonreir, mientras aquellos que osan portar esta camiseta van desvenzijando la estirpe y el prestigio con cada golpe recibido.
Seguimos siendo objeto de burlas, de memes, seguimos regalando nuestro lugar en la historia ante otros que, hasta hace unos años, no tenían con qué mirarnos a los ojos, y seguimos sumidos en la inoperancia de quienes deben tomar decisiones, mientras continúan abroquelados en su cobardía, envuelta en soberbia, y siguen pasando indemnes a los a daños que ellos mismos provocan, provocaron, y seguramente, han de provocar.
Equipo cobarde, institución cobarde, que espera de nosotros silencio y complicidad, mientras se dirige a no ser más que la quimera de su pasado, cuando se queda tan tranquila en la porqueriza de su presente. Jugadores, técnico y directivos, que no se conduelen de una hinchada ávida de gloria, harta ya de los 34 fracasos encima, y que no mueven un dedo, siquiera para pedir una disculpa sincera.
¿Hasta cuándo?. Esa pregunta es para ustedes, cobardes...Mil veces cobardes.
Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi cuenta de X, @UnMequetrefeMas. Un abrazo a todos, y nos leemos en un próximo #RincónDelTurco.
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